Descripción del proyecto

La investigación que ha acompañado al proyecto incluye el estudio de la técnica pictórica. Se ha identificado la manera de preparar los muros de cal y arena finamente pulidos, y aplicar los pigmentos cuando aún se encuentra húmedo el muro, con retoques de color una vez que ha secado. Parte de la investigación permitió observar el uso de dos tonalidades de verde, dos de azul, dos de amarillo, dos de rojo, blanco y negro. En esta figura se observa la recreación del uso de algunos de los colores. Foto: Proyecto_CSG. 2017

El trabajo de registro también ha abordado la recuperación gráfica de los elementos pictóricos. Ejemplo de ello es el registro de cada figura plasmada en el Edificio I, en el Tajín Chico. Este detallado registro permitirá generar un catálogo de las formas plasmadas en la decoración y su futura interpretación, así como la difusión entre la sociedad. Foto: Proyecto_CSG. 2017

El detalle observado en la pintura mural del Edificio I de el Tajín es una característica de la decoración del sitio. Lamentablemente, la pintura mural se encuentra cerrada a la visita e inmersa en un contexto que dificulta su conservación. En consecuencia, el proyecto trabaja en acciones que permitan preservar a largo plazo este patrimonio y al mismo tiempo que los pobladores vecinos y visitantes puedan acceder a la información de estos ejemplos de pintura mural. Foto: Proyecto_CSG. 2017

El mayor número de bienes muebles asociados a inmuebles en la ZMAET corresponde a relieves en piedra, arenisca. Su afectación es lenta pero constante debido a la dura intemperie que caracteriza a la región. En consecuencia, las acciones de conservación preventiva son de gran importancia en el programa de trabajo que se desarrolla en el sitio. En este caso, el cabezal norte del Juego de Pelota 13-14 ha sido cubierto en la parte superior con una capa de protección para amortiguar la temperatura y evitar la permanencia de humedad. La intervención es 100% reversible. Foto: Proyecto_CSG. 2019

Desde el 2014, el proyecto lleva a cabo intervención para la conservación de la Pirámide de los Nichos. El objetivo es estabilizar el material de fábrica, piedra arenisca, y los restos de aplanado y piso original que aún existen. La atención a este edificio es obligatoria, dada la importancia del mismo. Foto: Proyecto_CSG. 2019

El contexto social y natural que envuelve a la ZMAET determina las características y necesidades de conservación del patrimonio. Es por ello que el proyecto asigna especial atención a dichos elementos y propone acciones que sean compatibles con el entorno. Foto: Proyecto_CSG. 2019

Durante el 2019 se integraron al trabajo en campo alumnos de licenciatura en conservación de bienes muebles, bajo la supervisión de los restauradores profesionales. Esta experiencia permite al alumno aplicar los conocimientos para dar solución a problemas reales de conservación. Foto: Proyecto_CSG. 2019

Uno de los componentes de este proyecto es el registro de los bienes muebles asociados a inmuebles, tarea que se ha desarrollado a lo largo de varios años debido a la riqueza de elementos que existen en la Zona de Monumentos Arqueológicos de El Tajín (ZMAET). En este caso, el registro fotogramétrico de los 145 fragmentos que conforman las columnas es una tarea fundamental para generar la propuesta de conservación a futuro. Foto: Proyecto_CSG. 2019

Proyecto de Conservación e Investigación de Pintura Mural y Otros Acabados Arquitectónicos de la Zona Arqueológica de El Tajín, Veracruz

El Proyecto de Conservación e Investigación de Pintura Mural y Otros Acabados Arquitectónicos de la Zona Arqueológica de El Tajín atiende desde el 2007 las necesidades de conservación de la pintura mural, relieves en piedra, pisos y aplanados de este sitio, Patrimonio de la Humanidad. El proyecto forma parte del Proyecto de conservación de bienes culturales muebles asociados a inmuebles arqueológicos en la Región Centro-Sur-Golfo de México.

La Zona de Monumentos Arqueológicos de El Tajín se ubica al norte del Estado de Veracruz, rodeado de una exuberante vegetación e inmerso en la vívida cultura totonaca. Es por ello que el patrimonio cultural de este sitio está estrechamente vinculado con los elementos culturales y naturales que la engloban. El sitio se desarrolló al final del Horizonte Clásico y su apogeo se ubica entre el 800 y 1150 d.C., por lo que los murales y relieves que se observan en el sitio corresponden a ese rango de temporalidad. Se distingue por su original arquitectura, especialmente por incorporar el uso de nichos, pero también por la finura de los detalles que caracterizan su pintura mural y los relieves en piedra que forman parte de los cuantiosos juegos de pelota. En el sitio se empleó piedra arenisca, y en algunos casos caliza, mientras que los murales fueron elaborados sobre enlucidos finamente pulidos y en donde la paleta de colores empleada refleja el avanzado manejo de materiales, que hacen referencia a un intercambio de conocimiento con las grandes civilizaciones de ese momento: maya y teotihuacana. Destaca la pintura mural del Edificio I, empleado como palacio por la elite del Tajín.

Durante el 2019 se dio continuidad al trabajo iniciado años antes, siempre con la colaboración de los pobladores de la región. La atención se centró en diferentes frentes que por su relevancia y riesgo de conservación resultaron prioritarios. En primer lugar se continuó con la conservación del material de fábrica y aplanados de la Pirámide de los Nichos debido al deterioro sufrido por la presencia de sales y musgo que debilita la piedra arenisca hasta el punto de su colapso. Otro frente de trabajo fueron los cabezales y tableros de los juegos de pelota dañados por la intemperie, en donde se realizó la evaluación de los tratamientos implementados previamente y la intervención para su protección. De igual forma se atendió la necesidad de registrar y ubicar los fragmentos de piedra con relieve que forman parte de las columnas del Edificio de las Columnas. Debido a su diferente estado de conservación, dichos fragmentos, alrededor de 145, se encuentran ubicados en distintos depósitos, por lo que el registro fotogramétrico de todos ellos resultó fundamental para su futura preservación. Finalmente, durante el 2019 también se cumplió con una vocación formativa al integrar a 4 alumnos provenientes de las escuelas de conservación de México a los trabajos que se realizaron en el sitio. La experiencia lograda en este proyecto se suma al conocimiento que se desea  implementar para otros casos dentro de la región.

Responsables:

Dulce María Grimaldi y Mónica Vargas