Mesa de discusión sobre reenterramiento

Reenterramiento

Como parte de las actividades de la Reunión Nacional de Restauradores INAH 2015, Hacia un programa nacional de conservación de patrimonio arqueológico in situ, se llevó a cabo en el Auditorio Paul Coremans de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) la Mesa de Discusión Teórica: “El reenterramiento como estrategia de conservación arqueológica in situ”, el pasado miércoles 13 de mayo, con el objetivo de generar un espacio de diálogo interdisciplinario en la materia.

Irlanda Fragoso Calderas, Jefa del Departamento de Conservación del Patrimonio Arqueológico In Situ y moderadora del evento, informó que se eligió el reenterramiento como temática particular debido a la necesidad de desarrollar los criterios de este procedimiento a nivel teórico-práctico. Para ello se contó con la participación de tres ponentes con amplia experiencia en la materia, quienes compartieron una serie de reflexiones desde sus respectivas especialidades: restauración, arqueología y arquitectura.

Haideé Orea Magaña, restauradora con estudios de posgrado en conservación de pintura mural y restauración arquitectónica, docente en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), hizo hincapié en el deterioro de las estructuras ocasionado por la pérdida de sus sistemas de protección.

Explicó que las construcciones, en su momento de uso, estaban protegidas con recubrimientos (aplanados decorados o sin decoración), cubiertas y sistemas de drenaje que se perdieron con el paso del tiempo, generando un deterioro importante en los edificios. Precisó que estos recubrimientos son fundamentales para la preservación de las estructuras, ya que constituyen parte del sistema constructivo y de toda la unidad de una edificación.

María de los Ángeles Olay Barrientos, presidenta del Consejo de Arqueología del INAH comentó que es necesario ser más atrevidos en los proyectos arqueológicos y de conservación para recuperar los acabados en edificios antiguos de forma integral.

Expuso como ejemplo el caso de Tenayuca, Estado de México, donde tras las excavaciones, y para hacer posible la superposición de capas históricas (hay 6 estructuras superpuestas) se dejaron varios túneles accesibles al público sin realizar un tratamiento adecuado de las partes superiores, lo que está provocando una importante filtración de agua hacia el núcleo. Esto, aunado a la contaminación atmosférica de la zona, está produciendo un deterioro severo en la piedra, que puede llegar a afectar a su estabilidad.

La arqueóloga sugiere que los túneles sean reenterrados y que la información proporcionada a través del acceso a ellos, se obtenga mediante el uso de las nuevas tecnologías, desarrollando reconstrucciones virtuales. Al mismo tiempo cree necesario cubrir las estructuras con nuevos aplanados para protegerlas de la intemperie.

Luis Fernando Guerrero Vaca, arquitecto miembro del sistema nacional de investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y consultor internacional para el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, señaló que el reenterramiento es un tema que está en proceso de experimentación y es necesario tener mucha cautela, debido a que pretender hacer una teoría, normas y metodología, pese a ser una buena labor, puede resultar inadecuado porque hay sitios patrimoniales con características singulares donde implementar un tipo de tratamiento homogéneo puede resultar peligroso.

Explicó que existe una preocupación, desde el punto de vista de la arquitectura, en torno al reenterramiento como medida de conservación porque sólo se asocia a la parte decorativa. Dijo que actualmente, se ha gestado un movimiento que busca el conocimiento de los sistemas constructivos, donde el aspecto decorativo se entiende como un componente integral.

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