Imágenes en Viacrucis

Foto0090En vísperas de los festejos de Semana Santa, es necesario tener cuidados especiales durante las procesiones de imágenes religiosas como Cristos, vírgenes y santos debido a que pueden sufrir algún tipo de percance ocasionado por una manipulación incorrecta, así lo refirió la Directora de Educación Social para la Conservación de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), Blanca Noval Vilar.

Debido al valor sentimental que entrañan estas imágenes para las comunidades es difícil que sean intervenidas en los talleres de la CNCPC. Sin embargo, gracias a la confianza generada durante años de trabajo, ciertos grupos sociales han permitido el traslado de las piezas a las instalaciones de esta dependencia, realizando visitas constantes para observar el avance de los trabajos.

Pese a que algunas imágenes son restauradas en la CNCPC, en la mayoría de los casos los trabajos se realizan directamente en su lugar de origen. Cuando inicia un proyecto nuevo, explicó Blanca Noval, el equipo de trabajo del Área de Atención a Grupos Sociales de la CNCPC realiza un acercamiento a la comunidad para observar cuál es el uso de la imagen, cómo la manipulan, cómo la visten, cuál es su estado de conservación y a partir de esto se brindan las indicaciones necesarias para su cuidado durante las procesiones.

“Muchos de los problemas que encontramos en este tipo de bienes es el uso, el desconocimiento de cómo manejar las piezas, el llevarlos a restaurar con gente que no es especialista”, detalló Blanca Noval.

En el caso específico de la Semana Santa, es común que durante la representación de la crucifixión de Cristo, las imágenes utilizadas sufran daños al momento de retirarlas y montarlas en la cruz de madera, ya que los orificios de las manos y pies se hacen más grandes y en ocasiones los brazos se fracturan.

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Tipos de Cristos Procesionales en la Semana Santa

Los Cristos procesionales son elaborados con pasta de caña para que sean ligeros y fáciles de cargar. Algunos pueden medir más de dos metros de altura y es necesario observar sus características físicas para conocer de qué época son.

Estas imágenes pueden ser de tres tipos: Cristo Crucificado, Ecce Homo y  Yacente. El primero de ellos tiene brazos flexibles que les permiten acomodarlos en diferentes posiciones durante el viacrucis y la crucifixión. El Ecce Homo, representación utilizada  después de que se baja de la cruz, también es flexible y levanta los brazos para dar la bendición a los fieles gracias a un mecanismo en la parte posterior de la imagen. El Cristo Yacente se encuentra inmóvil en su urna, representando la muerte de Jesús, tiene un altar donde lo acompañan la Virgen Dolorosa y el apóstol San Juan.

Existen colecciones de Cristos con características muy particulares, detalló Noval Vilar, como el caso de Yanhuitlán, Oaxaca, donde existe un grupo de cinco ejemplares de los cuales algunos tienen facciones asiáticas, de origen filipino posiblemente.

Otras piezas pueden tener ojos de vidrio, característico del siglo XVIII, pelucas de cabello natural o sintético, dientes y uñas de origen humano debido a que era común que los feligreses donaran estos elementos como regalo u ofrenda a la imagen.

 Intervención de las imágenes

Las decisiones de intervención, detalló Noval Vilar, que generalmente son de limpieza y estabilización, deben tomarse con cuidado, considerando el deseo del grupo social. En Michoacán, por ejemplo, existe un Cristo que fue limpiado de tal manera que la gente lo desconoció y abandonó, debido a una mala intervención realizada por gente que no es especialista.

Una tarea importante del Área de Atención a Grupos Sociales es dar a conocer que el Instituto Nacional de Antropología e Historia es el encargado de proteger el patrimonio cultural, por lo que es necesario contar con la  autorización de este organismo para que las imágenes salgan a procesión, y la CNCPC constituye el área normativa que  puede asesorar a las comunidades.

Entre las recomendaciones generales que Blanca Noval señaló están:

  • Moverlas entre dos personas como máximo
  • Tener las manos limpias para manipularlas
  • Evitar tocarlas en la medida de lo posible
  • Sujetarlas de las partes más voluminosas, nunca de los brazos, tampoco de las manos, ni de la cabeza
  • Transportarlas en andas seguras con cubiertas
  • Alejarlas de las flores y veladoras encendidas
  • No detonar cohetes cerca

“Nosotros a lo que apostamos es a la educación para la conservación, de esa forma va a ser mucho más fácil que se preserve ese importante patrimonio que tiene el país”, detalló Noval Vilar.

El INAH cuenta con 164 restauradores para todo el país, por lo que es necesario trabajar con las comunidades para atender la mayor parte del patrimonio cultural posible, lo cual ha sido un eje fundamental de trabajo en la CNCPC.

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