Biosensor que se anticipa al deterioro del Patrimonio Cultural

Sin-titulo-1En marco del simposio sobre Biodeterioro y Patrimonio de la CNCPC, la doctora Nieves Valentín Rodrigo del Instituto del Patrimonio Cultural en España, dio a conocer el desarrollo de un biosensor que permite detectar el ataque de microorganismos a bienes culturales antes de que éstos se vean afectados, lo que permite tomar acciones preventivas oportunas y anticipadas.

“Lo que estamos haciendo es un material que lleva un medio de cultivo, se deshidrata, tiene que ser un material muy higroscópico claro, tiene que ser mucho más sensible que la obra de arte o del bien cultural, mucho más sensible para que lo detecte precozmente”, precisó la doctora Valentín.

El biosensor fue desarrollado durante el estudio de conservación de momias de diferentes partes del mundo como de Egipto, del desierto de Atacama y las Guanches de las Islas Canarias, cuyo proceso de momificación es totalmente distinto. Sin embargo, este sistema de conservación preventiva puede adaptarse a cualquier bien patrimonial, la clave es que la base del biosensor esté construida de un material lo más parecido al bien cultura. Así por ejemplo, para las momias se utiliza un pergamino o una vitela, para un archivo se usa papel,  y si fuera una pintura sería un textil.

La doctora Valentín explicó que el biosensor va asociado a un equipo de registro de temperatura y humedad,  que determina con la ayuda de un software si el microclima donde se encuentra el bien patrimonial es favorable o desfavorable para su conservación, y antes de que el bien material sea afectado por microorganismos, éstos crecerán primero en el  biosensor.

La especialista detalló que esta herramienta cuenta con  un agente de tinción que permite  observar los microorganismos lo antes posible y éste dependerá del bien patrimonial del que se trate, ya sea un bien antiguo o de arte contemporáneo, porque los microorganismos que pueden estar contenidos en uno u otro son muy diferentes.

Estos sensores están en desarrollo en el laboratorio del Instituto del Patrimonio Cultural de España, en una fase preliminar se han instalado en museos, archivos y bibliotecas como proyecto piloto. Estará disponible para su uso en aproximadamente cuatro o cinco meses y, cualquier museo o instituto del mundo que lo requiera, podrá adoptarlo en la conservación preventiva de sus bienes culturales. Será una herramienta barata y de fácil manejo asegura la doctora Nieves Valentín.
La especialista informó también que están trabajando en el proceso de anoxia, que consiste en retirar el oxígeno de un bien patrimonial a través de un gas inerte que no afecta a las personas, con el fin de controlar a los insectos y a la población microbiana. Esto acompañado de una estabilidad de temperatura y humedad.

Posteriormente al control de microorganismos a través de la anoxia, se hace un refuerzo desinfectante o microbicida agregando extractos naturales de plantas. Esto ha permitido trabajar con diversos biólogos de América Latina, asegura Nieves Valentín, donde existe una gran tradición botánica, así como recuperar el conocimiento de los abuelos y todo el patrimonio inmaterial en este tema, para enlazarlo con el conocimiento científico y ofrecer metodologías a conservadores y restauradores de todo el mundo.

La especialista resaltó la importancia de este tipo de reuniones entre especialistas de la conservación para compartir los avances, resultados, metodologías y generar acuerdos de trabajo y colaboración, como los que ha mantenido durante varios años con la doctora Valerie Magar Meurs, Coordinadora Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH.

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