Conferencia sobre caracterización geológica en la CNCPC

Descargar PDF

Con el objetivo de brindar herramientas que permitan a los restauradores conocer los sedimentos rocosos en los que trabajan durante una intervención, el ingeniero geólogo y maestro en ciencias, Víctor Manuel Dávila Alcocer impartió la conferencia titulada “La importancia de la caracterización geológica en campo”, el pasado miércoles 20 de abril en el auditorio Paul Coremans de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC).

Durante la presentación, Isabel Villaseñor Alonso, Subdirectora de Investigación para la Conservación de la CNCPC, informó que la conferencia es parte de las actividades de investigación que el maestro Dávila Alcocer estará realizando en la CNCPC, durante un año sabático que le corresponde en su carácter de investigador de tiempo completo adscrito al Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México. El Mtro. Dávila tiene como principales líneas de investigación la bioestratigrafía, petrología de rocas sedimentarias, caracterización petrográfica de pintura rupestre, de objetos arqueológicos y de monumentos pétreos para su conservación y restauración.

Las rocas son agregados naturales de uno o varios minerales que forman parte de la corteza terrestre, originados mediante ciertos procesos geológicos. Yo denomino como similares a aquellos que el hombre ha fabricado, cerámicas y estucos, que es lo que trabajamos en gran medida con los restauradores”, explicó Dávila Alcocer.

El geólogo señaló que su línea de investigación se centra en las rocas que pertenecen al Mesozoico, es decir, aquellas de entre 60 y 230 millones de años, que han sufrido diversas transformaciones hasta nuestros días, donde el trabajo de los restauradores ha sido frenar el deterioro natural de estos sedimentos para conservar el patrimonio cultural.

La importancia de que los restauradores conozcan aspectos geológicos implica obtener información para comprender de mejor manera las propiedades de las rocas sedimentarias, la relación espacial de los elementos que las componen y las causas de su deterioro, lo que les permitirá elegir el tratamiento más adecuado para su intervención.

La meteorización, explicó Dávila, es lo que pasa en la superficie de la tierra y que afecta a las rocas, los procesos químicos, físicos y bioquímicos que están constantemente transformándolas. Los restauradores además de identificar estos procesos para saber qué le está pasando a los sedimentos, tienen que identificar sus efectos, documentarlos y controlarlos, una tarea compleja y admirable.

El trabajo en campo tiene tres fases muy importantes: describir,  tomar medidas y recopilar muestras para analizar, según refirió Dávila Alcocer. La descripción debe incluir no sólo las características del sedimento rocoso, sino el entorno, el clima, la presencia de agua, la vegetación, la fauna y muchos aspectos que permitirán comprender el deterioro de la roca. Añadió que es importante caracterizar todo aquello que no es posible llevar al laboratorio, ya que posiblemente sea la única oportunidad de ir al sitio y obtener esa información.

Agregó que si bien la tecnología nos ayuda a repetir, de cierta manera, el viaje realizado, tomando cientos de fotografías digitales, videos e imágenes satelitales, hay  propiedades que no son posibles de reproducir, por lo que es importante caracterizar exhaustivamente en campo. Asimismo, las muestras de un sedimento rocoso deben tener un tamaño adecuado para su análisis en laboratorio, a fin de obtener la información que ayudará a su conservación.

Los comentarios están cerrados.