Cerámica en conservación arqueológica

Cerámica en material arqueológico4 agosto 2014. En la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural hay profesionales adscritos al Taller de Conservación Arqueológica que se encargan de restaurar objetos extraídos de alguna excavación o procedentes de museos.

¿Qué hacen en el Taller de Conservación Arqueológica?

Esta sección se encarga de todo el material arqueológico orgánico e inorgánico, como objetos de cerámica, estuco, piedra, metales, restos óseos, entre otros. Es un trabajo interdisciplinario donde el equipo de restauradores, colabora con  arqueólogos, quienes, a su vez, están trabajando en algún proyecto de su disciplina.

 Urnas de Comalcalco

Se trabajó una colección de siete urnas que llegó de Comalcalco, Tabasco. Estas vasijas provenían de un salvamento que realizó el arqueólogo Ricardo Armijo. Seis de ellas eran fragmentos de diversas dimensiones, todas de cerámica de matriz arcillosa y con una gran cantidad de desgrasantes, en su mayoría cuarzos y feldespatos. Venían contenidas en bolsas, desafortunadamente sin información suficiente ocasionando un retraso en los trabajos de restauración, ya que la propuesta de intervención exige una investigación amplia de las piezas.

El equipo de trabajo coordinado por Teresita López, después de realizar los estudios pertinentes, distribuyó los pedazos de las urnas en las mesas de trabajo para dar inicio a los procesos correspondientes. Primero se realizó un análisis de sales, fase muy importante, ya que dependiendo si son solubles o insolubles se conoce la vulnerabilidad de la cerámica ante los procedimientos aplicados.

 Al inicio se hizo un diagnóstico del estado de conservación, se realizó un registro fotográfico, luego se organizó una propuesta de intervención, que incluyó la limpieza de cada fragmento, retirando la tierra del contexto. Al mismo tiempo se examinó la consolidación de los fragmentos de cerámica que, por las mismas condiciones de enterramiento, se encontraban muy frágiles.  Posteriormente se  unieron los fragmentos hasta recuperar su forma original, o lo más cercana posible. Los restos o fragmentos de las siete urnas, se trabajaron de enero a marzo y en abril fueron devueltos al sitio, excepto la urna (59) que contiene restos óseos.

Restos humanos en la urna

La urna se está trabajando como una pieza conjunta conformada por material orgánico e inorgánico. Debido a su problemática de conservación se están consolidando los restos óseos al mismo tiempo que se está interviniendo la cerámica, realizando un registro fotográfico muy minucioso. Aún se encuentran trabajando en esta urna Miriam Castro Rodríguez, Laura Solís Gómez, Gabriela Mazan y Gabriel Severiano Flores, todos coordinados por Gloria Martha Sánchez.

 Las ollas de ‘El Tigre’ 

Bajo la coordinación de Teresita López Ortega, también se está trabajando en material que llegó de la Zona Arqueológica de “El Tigre”,  Campeche. Se trata de dos piezas de gran formato de arcilla cocida o cerámica que habían permanecido enterradas en la zona arqueológica. Las vasijas llegaron fragmentadas, pero al parecer se encuentran completas, condición que facilita su intervención y análisis. Primero se revisó su estado de conservación, se fotografiaron y fueron sometidas a limpieza. Una vez que se concluya la aplicación de los procesos de conservación-restauración se regresarán a Campeche para formar parte del Museo Regional.

Estas piezas proceden de la investigación del doctor Ernesto Vargas Pacheco, arqueólogo del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, quien facilitó al equipo su libro “Itzamkanac, El Tigre, Campeche. Exploración, consolidación y análisis de los materiales de la Estructura 1”, a partir del cual las restauradoras han contado con información para comprender más los materiales constitutivos.

 Cabe recalcar que estos procesos no son fáciles y rápidos, porque recabar  la información puede tomar meses, además que el deterioro de las piezas es determinante: las piezas de Comalcalco se encontraban más frágiles que las de ‘El Tigre’. Las primeras estuvieron prácticamente anegadas, por ende, se debilitaron los materiales, mientras que las últimas presentan mejor estado de conservación. Al final estos factores definen la complejidad y tiempo de intervención.

El equipo de trabajo que está participando dentro del taller de Conservación arqueológica coordinado por Teresita López Ortega y Gloria Martha Sánchez lo integran:

Miriam Elizabeth Castro Rodríguez, Martha Cerón Ortega, Itzel Mariane Leyva Gómez, Aseneth Regis Vives, Rocxana Reséndiz Cruz, Laura Solís Gómez y Sandra Damaris Aguilar. Este equipo intervino los bienes procedentes de Comalcalco y “El Tigre”.

 

 

 

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