Pinturas de caballete que permanecen

Pintura de Caballete

30 de julio 2014. El Taller de Conservación de Pintura de Caballete de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural, se dedica a preservar obras que proceden de museos, iglesias, dependencias y demás instancias, competencia del INAH. Desde Zacatecas llegaron cuadros del artista Antonio de Torres, fechados en 1719, que forman parte del acervo del Museo de Guadalupe. Sus nombres son “La Circuncisión” y “La Presentación de la Virgen al Templo”; ambos fueron sometidos a procesos de conservación-restauración y ya se encuentran en su lugar de procedencia.

Del mismo sitio, intervinieron una serie de pechinas que representan “Las apariciones de la Virgen de Guadalupe”, manufacturadas a finales del siglo XVIII o principios del XIX, que resultan muy interesantes porque la forma del bastidor es muy compleja. Los tratamientos de conservación en estas piezas han sido concluidos.

Como parte de la misma colección, también se intervino la pintura “La Virgen de Guadalupe”, pieza que fue devuelta una vez terminados los trabajos de conservación.

Otra obra intervenida es “La adoración de los pastores”, pintura del siglo XVIII, proveniente de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores en Xaltonan, Xochimilco. Los procesos de restauración para atender el deterioro del bien y de su marco concluyeron con éxito, permitiendo que las piezas estén de nuevo en su parroquia.

De tierras californianas trajeron cuatro cuadros del siglo XVIII, pertenecientes a la Misión de Nuestra Señora de Loreto Conchó. El equipo de restauradores, después de realizar procesos de limpieza, reintegró el estrato pictórico de los óleos, que tenían afectaciones originadas por las condiciones de abandono en que se encontraban las piezas. Estas pinturas ya han regresado a su lugar de origen.

El cuadro de “Santa Ana y la Virgen Niña”, del artista Flores Orihuela, previsiblemente del siglo XVIII, es una obra que se intervino a petición de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos.

La Alegoría de la Muerte o tabla mortuoria (siglo XVIII) del Museo Nacional de las Intervenciones presentaba un avanzado deterioro, sus elementos constitutivos se encontraban frágiles y tenía alteraciones de la imagen. Se realizaron estudios con georradar y de laboratorio, a fin de hallar la mejor opción para conservar esta pieza notable, de la que no existen otros ejemplares. Dentro de las acciones a seguir está el diseño de un elemento de montaje que preserve el objeto, asegurando su correcta manipulación y futura exhibición.

En el país existen infinidad de pinturas de la Virgen de Guadalupe, por lo que es frecuente que en el Taller de Conservación de Pintura de Caballete se intervengan piezas con esa imagen, entre las que está la del Ex convento de Acolman, Edo. de México. Esta obra se quemó, no hay precisión de cuándo ocurrió el siniestro, el fuego afectó la parte superior de la imagen. Alguien en algún momento intervino el deterioro, aplicando una pasta muy gruesa y colocando un reentelado rígido en donde recreó el rostro. Así también retocó las manos para igualar el tono de la piel. Ante la fallida intervención, los restauradores de la CNCPC reforzaron el lienzo adecuadamente para evitar que se deteriore más y realizaron acciones de limpieza, estabilización y reintegración cromática.

¿Quiénes integran el equipo de trabajo del Taller de Conservación de Pintura de Caballete? Son Raúl Munguía, Alejandro León, Mónica Pegueros, Ana Lanzagorta, Noé Mejía, Daniel Sánchez Villavicencio, Jorge Rodríguez, Enrique Hernández, María Eugenia Marín, Marta Fernández, Quimi Niani Dorado, Juan López, Mitzy Quinto, Cristina Noguera y Gabriela Peláez.

 

Los comentarios están cerrados.